

a) Si el texto ya está escrito, supervisamos su contenido, procediendo —si es el caso— a una revisión en profundidad. Allá donde sea necesario, optamos por ofrecer una redacción alternativa.
b) Si el texto todavía no está escrito, nos ocupamos de revisar los datos de que se disponga, aportando información complementaria para prevenir imprecisiones y supervisamos la redacción hasta su versión definitiva.
En ambos casos, las revisiones están a cargo de musicólogos
profesionales. Este servicio se realiza a partir de soporte informático
y está totalmente garantizado, siempre y cuando no exista una
posterior manipulación del contenido.